Daniel
Pécaut
ESCLARECER EL DRAMA
Alberto
Mendoza Morales
"Colombia
requiere conciencia y esfuerzo público para salir adelante. Debe
esclarecer el drama que vive. Necesita una salida política al
conflicto armado". Lo propuso en la Universidad de Antioquia el
sociólogo Daniel Pécaut, francés, colombiano por
adopción, miembro notable del grupo de colombianistas, una de
las personas que más conoce, por estudio, la realidad nacional
(1).
El drama colombiano está en la guerra y en la corrupción.
Sacude instituciones y personas. "La narcoeconomía sigue
pujante. El problema mayor no parece ser la guerrilla. Las Farc están
debilitadas, su problema está en mantener la cohesión".
En pocos países del mundo se ha podido terminar un problema de
esta clase sólo por la vía militar. Hay casos históricos
de gobiernos duros que terminaron negociando. Tarde o temprano hay que
hablar y convenir una salida necesariamente política. Se hizo
con los paramilitares, se puede hacer con los guerrilleros.
Narcotráficantes y paramilitares tienen metas políticas.
Bandas emergentes siguen alimentando el conflicto a bala, con gente
y recursos. Los paramilitares no han hablado, pero aportan indicios
en algunas declaraciones salidas a la luz pública. Tarde o temprano,
tendrán que rendir cuentas a la justicia internacional si la
colombiana no lo hace. Una nación consciente del conflicto que
ha vivido y de lo que le falta por vivir, aparece, sin embargo, silenciosa,
adormecida. En Colombia hay varias sociedades. Lo que ha sucedido no
se conoce en profundidad. La nación no podrá hacerse la
de la vista gorda. Un informe reciente mostró que en el oriente
antioqueño había más de dos mil desaparecidos anónimos.
Hablan de hornos crematorios. Poco a poco se van descubriendo espantosas
verdades sobre lo sucedido. Los años venideros serán de
toma de conciencia.
En Colombia ha habido guerra sucia. Con numerosos protagonistas. Es
muy poco lo que se conoce sobre lo ocurrido. La ignorancia es inmensa.
De un conflicto con falsos positivos es muy difícil salir. Pero
hay que enfrentarlo. Hay que esclarecer lo que ha sido esa guerra. Los
militares acudieron, en muchos casos, a la colaboración de los
paramilitares. Poco se sabe sobre la violencia de los años cincuenta.
Faltan trabajos académicos sintéticos de conjunto. ¿Qué
papel corresponde a la intelectualidad? ¿a las universidades?
¿a las academias? Se requiere que investiguen, que diagnostiquen,
que hablen. Será un trabajo largo, desde luego necesario, sobretodo
urgente de emprender.
(1)
Alma Mater. Revista Universidad de Antioquia. No.577.
Comentarios