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Barack
Obama
IDEARIO DE ESTADO
Alberto
Mendoza Morales
Elegimos la esperanza sobre el miedo, la unidad sobre la discordia,la
esperanza sobre el temor. Finalizan quejas, falsas promesas, recriminaciones.
Este juramento se hace entre tormentas. La nación en guerra enfrenta
una red de violencia y odio. La economía debilitada es consecuencia
de la codicia y la irresponsabilidad de algunos. Estamos en crisis. Se
han cerrado empresas. Se han perdido casas y empleos. Las escuelas han
fallado. El sistema de salud es caro. La forma en que utilizamos la energía
amenaza al planeta. Allí donde miremos, hay trabajo por hacer.
Hay temor de que el declive de Estados Unidos sea inevitable. El terreno
ha cambiado. Quienes se aferran al poder por corrupción, engaño
o represión, están en el lado equivocado de la historia.
Los desafíos son graves. Les haremos frente.
Preparamos la nación para una nueva era. Tarea: rehacer los Estados
Unidos. Pondremos la ciencia en el lugar que merece. Transformaremos escuelas
y universidades. Usaremos la tecnología para mejorar la salud de
la población y reducir su costo. Utilizaremos el sol, el viento,
la Tierra para mover automóviles y operar fábricas. Reduciremos
la amenaza nuclear. Haremos retroceder el fantasma de un planeta que se
calienta.
Todos somos iguales y libres, es la promesa divina. Una nación
no puede prosperar si favorece sólo a los ricos. Merecemos alcanzar
la felicidad. La grandeza no es regalo. Debe ganarse. Seguimos siendo
la nación más próspera y poderosa de la Tierra. La
economía requiere acción audaz y rápida. Actuaremos
para el crecimiento. Restablecemos la confianza entre pueblo y gobierno.
Quienes manejamos dinero público daremos cuentas. El éxito
de nuestra economía ha dependido de ofrecer oportunidades a todos,
no por caridad, por la vía del bien común.
Tenemos herencia multiétnica y multirreligiosa. Nos forman lenguas
y culturas de toda la Tierra. Es fortaleza, no debilidad. Somos nación
cristiana, musulmana, judía, hindú, de no creyentes. Viejos
odios se desvanecerán. Las líneas divisorias entre tribus
se disolverán. Colaboraremos con los pueblos más pobres,
para dar de comer a los desnutridos, para alimentar las mentes hambrientas.
No permitiremos indiferencia ante el sufrimiento fuera de nuestras fronteras,
ni consumir recursos del mundo sin tomar en cuenta las consecuencias.
Alcanzaremos una nueva era de paz. Trabajo y patriotismo sustentarán
nuestro progreso, nuestro éxito. Nuestra historia exige regreso
a esas verdades. La libertad, gran regalo, la entregamos fortalecida a
las generaciones venideras.
Otras
píldoras...
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